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miércoles, octubre 18, 2017

Se conmemora el Día de la Soberanía Nacional

La presidenta Cristina Fernández encabezará hoy el acto conmemorativo de la batalla de la Vuelta de Obligado en el lugar donde ocurrió la contienda, que se convirtió en un hito histórico en la defensa de la Argentina y que hoy se la recuerda con el Día de la Soberanía Nacional.

La Presidenta inaugurará, a las 19, un monumento en honor a la batalla y a los soldados que participaron en la defensa del interés nacional, opuestos al avasallamiento de la flota anglo-francesa que quería navegar por los ríos del país como si la Argentina fuera su colonia.

La jefa de Estado recibirá un prendedor, representativo de la Orden de la Soberanía Nacional, que será entregado por el historiador Pacho O`Donnell, autor de un libro reciente sobre la batalla.

El broche, que será entregado a la Presidenta por el inspirador de la Comisión de la Batalla de la Vuelta de Obligado, Luis Launay, es una estrella federal de oro y con 16 piedras de rubíes, de 6 centímetros de diámetro.

La batalla. La batalla de la Vuelta de Obligado se desarrolló el 20 de noviembre de 1845, en el paraje que da nombre al enfrentamiento, donde los patriotas cruzaron cadenas en el río Paraná para tratar de impedir el paso de la flota anglofrancesa.

El río Paraná, a la altura de San Pedro, provincia de Buenos Aires, da una curva y angosta el ancho entre las orillas, que las fuerzas del Ejército argentino usaron como ventaja comparativa para establecer un corte con las cadenas, y fijar tres baterías de artillería con las que esperaban detener la subida de las naves enemigas.

La historia cuenta que la batalla se desarrolló por más de 11 horas y que los patriotas argentinos consiguieron detener la navegación triunfal de los navíos europeos.

Según los historiadores, en la Vuelta de Obligado, las naves extranjeras quedaron tocadas y, si bien no detuvieron su andar, la resistencia argentina logró insuflar la resistencia en el pueblo.

Los historiadores dan cuenta que las pérdidas sufridas por la flota enemiga dio ánimo a los patriotas y quebró el espíritu triunfalista de los invasores, que querían imponer el comercio de sus productos en el interior del país.

“Si pierden plata, están derrotados”, aseguran algunos historiadores que le dijo Juan Manuel de Rosas al general Lucio Norberto Mansilla, jefe del Ejército.

La flota anglofrancesa era la punta de lanza de 95 navíos de carga, repletos de productos para ser colocados en la provincia de Corrientes y en el Paraguay.

Durante la batalla, las naves de carga permanecieron en Ibicuy expectantes del desarrollo de la contienda.

La batalla de la Vuelta de Obligado fue la primera de otros tres enfrentamientos, como fueron el paraje Tonelero el 9 de enero de 1846, una semana más tarde San Lorenzo (donde el general José de San Martín había derrotado a los españoles con los Granaderos) y por último Quebracho, sitio donde los patriotas cañonearon a los invasores.